Calificación

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“No se sientan como unos vendidos

después de que los compren.”

Esto es para darle gusto al burro

y al padre de todo el mundo.

Amigos míos, ¿quién es Warhol?

¿Y Lamelas?

Broodthaers, 1968

Sabemos que las ventas no son fáciles de hacer y que para los artistas es más complicada la venta desde que se ha problematizado la relación del arte con el mercado como un tema inherente al arte contemporáneo. En esta relación tirante un artista trata de trabajar sin ser tan complaciente con los gustos y exigencias del mercado y al mismo tiempo intentando vivir de su trabajo.  La mayoría optan por mantenerse con ingresos más regulares y hacen otras cosas como dar clases, producir obra para otros artistas, etc.  Estos consejos son porque en distintas medidas hay gente comprando obra o interesada en comprar y muchas veces genera incertidumbre  recibir una oferta y no saber qué hacer.

Es importante que consideres que tu obra puede venderse y que pienses cuánto podría costar antes de que alguien te pregunte y respondas rápidamente lo primero que se te ocurre, que es generalmente un precio muy alto o muy bajo.

¿Qué cosas hay que considerar para ponerle precio a la obra?

Para tratar de salir de la nebulosa confusión podemos pensar en al menos tres factores cuantificables que ayudan a considerar un precio justo:

Tiempo invertido (cuántas horas investigaste, leíste, compraste material, trabajaste en este objeto)

Materiales (cuánto gastaste)

Gastos indirectos (cuánto cuesta la renta de tu estudio, luz, internet, etc.) No se trata de recuperarlo todo en una sola venta, sino de repartir estos gastos.

Una vez que has considerado el precio con estos criterios visita algunas galerías y estudios, pide la lista de precios y compara tu resultado con lo que sucede en el mercado de tu localidad. Es importante que encuentres obra y artistas de filiaciones estéticas parecidas y que también se encuentren en un punto parecido es su carrera.

Es normal que los artistas emergentes (nuevos para el mercado) vendan a precios más bajos, mientras que los que ya tienen cierta representación en galerías aspiren a precios de venta más altos, pero recuerda que tanto galerías como dealers se quedan con una comisión por la venta de cada obra.

Recuerda que cuando ofreces una pieza en venta directa, artista-comprador,  debes pensar también en dar un margen para negociar y obtener una pequeña ganancia, es decir, no ajustes los precios muy a la baja pues de esa forma obtendrás los gastos directos de producción y será difícil pagar el resto de las cuentas o tener liquidez para la obra nueva.

¿cómo saber si estoy pidiendo mucho por la obra?

¿Es muy común que la gente se interese por tu obra y que pregunte cuanto cuesta pero no compre nada?  Probablemente está por encima del precio al que deberías vender, sin embargo no ajustes el precio muy rápidamente, pregunta e investiga, compara con otra obra y haz un ajuste con la idea de que sea uno solo. (bajar continuamente el precio de salida genera desconfianza en los compradores y funciona mal para los artistas).

Richard Avedon, Avedon Studio, New York 1985

Richard Avedon, Avedon Studio, New York 1985

¿cómo y cuándo subir los precios?

La mejor señal es cuando ha habido una venta constante de obra (al menos por seis meses, dicen los expertos), y un mejor indicador es la demanda, si te buscan preguntando sobre tu nuevo trabajo, es una buena oportunidad para un pequeño incremento es importante estar atento a la demanda y flujo y cuidar no rebasar el 25% de incremento anual. Es importante mantener cierta estabilidad.

Ventas en línea

Tener una página web es realmente buena idea, también usar algunas redes sociales como instagram o behance, hay sitios y apps exclusivas para venta de obra como wydr, pero la idea es que puedas dar a conocer tu trabajo a distintos coleccionistas y gente interesada en el arte. Las compras por internet todavía son complicada porque hay un poco de desconfianza respecto a ¿cómo es la obra en realidad? y ¿qué tan confiable es este intercambio en términos de confianza? Recomendamos paciencia y perseverancia pues es una buena forma de hacer ventas sin intermediarios.

Galerías

Es importante que revises bien los acuerdos que haces con una galería, generalmente se quedan con el 50% de la venta de una pieza, pero se encargan de los costos de documentación, exposición, venta, enmarcado, embalaje, envío, préstamos y archivo. Hay sin embargo muchos tipos de acuerdos entre las partes y es importante saber a qué se compromete una galería que quiere representarte y que pide a cambio, pues algunas exigen exclusividad en un país, por ejemplo.

feria arte contemporáneo

Hay piezas que son muy caras de producir, por lo que no es conveniente dividir al 50%  con la galería, es importante que sepas que habrá veces en que sea necesario negociar de forma individual ciertos acuerdos y que lo hagas antes de entregar cualquier pieza para su venta.

Descuentos compartidos con la galería

deben establecerse desde el principio, si la galería rebaja de más el precio de una obra por un compromiso con el comprador o por el volúmen de la compra que hizo, ten en mente y aclara desde el principio la comisión y los montos de descuento que aceptas como razonables.

Fluctuación en el mercado

ten en cuenta que los mercados son muy variables y que todo cambia con rapidez, mantente al tanto de las fluctuaciones de los precios, pero trata de mantenerte en una media y no reetiquetar muy seguido tu obra. Las galerías revisan cada seis meses los precios y los ajustan si hace falta.

Esperamos que estos consejos sean de utilidad y que puedas vivir de tu carrera.